Diciembre es un mes de celebraciones. Los niños inician sus vacaciones de verano y esperan con ansias navidad, mientras que los papás inventamos -en la medida de lo posible- panoramas para ellos, al mismo tiempo que procuramos que sigan
alimentándose de manera saludable.
Comer sano durante los festejos navideños puede ser fácil y divertido, pero requiere práctica, diligencia y un poco de creatividad, asegura Susan Bowerman, directora Sénior de Educación y Capacitación en Nutrición Mundial en Herbalife. “La creatividad es especialmente importante si hay niños en la familia: enseñarles a tomar decisiones saludables desde una edad temprana puede sentar las bases para que lleven un estilo de vida activo y saludable a medida que envejecen.”
Aquí hay algunos consejos para incorporar a tu rutina familiar y apoyar hábitos saludables
duraderos durante todo el año.
1. Haz juegos con tus frutas y verduras diarias
La aplicación MyPlate del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos recomienda que la
mitad de un plato de comida saludable se componga de frutas y verduras, o alrededor de 5-8
porciones al día. Hay muchos ejercicios divertidos para incorporar más de esas frutas y verduras
coloridas en tu dieta:
- Haz un tablero de bingo de frutas y verduras y tacha uno cada vez que alguien pruebe uno
nuevo y ve quién puede llenar su tablero primero. Prepara recompensas saludables para que los
ganadores mantengan su interés en comer sus frutas y verduras, como permitirles elegir el menú
de la cena durante unos días. - Haz el juego de “comerse el arcoíris”: desafía a los niños a hacer sus comidas tan coloridas
como puedan. Pueden usar fresas para rojo, plátanos para amarillo y espinacas para verde. Esto
hará que los niños se entusiasmen por comer frutas y verduras frescas, al mismo tiempo que
asegurará que obtengan una variedad de nutrientes. - Usa cortadores de galletas para hacer formas divertidas con frutas y verduras.
2. Modifica tu comida favorita
Por más que intentemos comer sano durante la temporada navideña, siempre parece haber una
comida de placer culpable que no podemos dejar de desear. En lugar de sentir que tenemos que
eliminar los favoritos de las festividades de la rotación de la cena por completo, podemos hacer
algunos ajustes simples para agregar más nutrición a esas sabrosas delicias.
Poder controlar los ingredientes utilizados y la cantidad de cada uno hará que sea mucho más fácil
disfrutar de cenas nutritivas que la familia aún adorara. Por ejemplo, con la pizza, intenta usar una
base de trigo integral, reduce ligeramente la cantidad de queso o reemplaza las coberturas de
carne con alto contenido de grasa con verduras frescas más saludables como espinacas, cebollas,
tomates frescos y pimientos.
3. Haz cambios inteligentes en tu lista de compras
Establece metas pequeñas, medibles, alcanzables y realistas durante un período de tiempo. Por
ejemplo, cambiar de leche entera a leche descremada o baja en grasa es una opción simple que
puede ahorrar cientos de calorías con el tiempo.
No solo será más difícil comer de manera más saludable si intentas cambiar tu dieta completa de
una sola vez, sino que tu familia ciertamente se dará cuenta cuando todas sus comidas o
bocadillos favoritos desaparezcan repentinamente del refrigerador y la despensa. En su lugar,
puedes hacer mezclas caseras de nueces, mezclas de frutos secos o palomitas de maíz al aire con
parmesano para disfrutar como reemplazos más saludables para los momentos de snack.
Otro hábito común de los bocadillos que puede acumular muchas calorías ocultas es beber
refrescos y bebidas de frutas cargados de azúcar. En cambio, para hacer que la hidratación sea
divertida, agrega un poco de sabor al agua simple o con gas con rodajas de limón o trozos de
pepino o fruta.
Las familias que cocinan juntas se unen a través de experiencias compartidas, descubren intereses
culinarios y crean nuevas tradiciones. Haz de la comida navideña un asunto familiar: la
planificación, la preparación, la limpieza y, ciertamente, el tiempo que pasan juntos compartiendo
la mesa. La recompensa no tiene precio y crea un ambiente cálido y de apoyo para ayudar a que la
elección saludable sea fácil para ti y tu familia.


