Llego el verano y con él, el tán temido golpe de calor. Y es que las altas temperaturas no perdonan, y los fanáticos seguimos con ganas de darlo todo en la cancha, aunque los termómetros adviertan del peligro del calor.
Hoy te contamos que es el golpe de calor y como prevenirlo y prepararte si sabes que jugarás en un ambiente exigente en cuanto a temperatura y sol.
Las causas del golpe de calor
«El golpe de calor es un trastorno que se debe a un exceso de temperatura en el cuerpo. Éste normalmente se debe a la consecuencia de la exposición prolongada o de realizar un esfuerzo físico cuando en el exterior a altas temperaturas. En estos meses de verano y sobre todo durante las olas de calor es cuando esta afección es más frecuente» «Esto afecta al cuerpo, con consecuencias que pueden ser daños en órganos vitales -cerebro, corazón, riñones o músculos- o, incluso la muerte».
Síntomas del golpe de calor
Los síntomas que te avisarán de que estás sufriendo un golpe de calor y que son más fáciles de reconocer, son:
- Elevación de la temperatura corporal, 40ºC o superior.
- Alteración en la sudoración. Piel caliente y seca al tacto o ligeramente húmeda en caso de ejercicio, además de enrojecida.
- Respiración acelerada
- Deshidratación
- Falta de claridad mental, desorientación y fatiga intensa
- Alteración en la frecuencia cardiaca, que se verá aumentada (taquicardia)
- Dolor de cabeza
- Náuseas y vómitos
En caso de que sospechemos de que estamos sufriendo un golpe de calor mientras jugamos, lo primero que tenemos que hacer es buscar apoyo, pues muchas veces la persona afectada puede perder la conciencia o desmayarse. Después, ir a una zona sombreada, poner los pies en alto y enfriarse de la manera que podamos en el sitio donde estemos, lo mejor sería con agua (manguera, bañera, una toalla húmeda, etc.). Intentar refrescarse con compresas frías aplicadas en el cuello, ingles, axilas y cabeza.
Así como beber agua poco a poco y tomar sales minerales o bebidas isotónicas para recuperar las pérdidas de sodio, potasio y otros minerales muy importantes para el organismo.
Cómo evitar un golpe de calor
Para evitar que podamos sufrir un golpe de calor lo idóneo es modificar nuestra rutina de entrenamiento y adaptarla a esta época del año, que es cuando con mayor probabilidad de poder sufrir un golpe de calor.
- Modificar nuestra rutina deportiva, evitando las horas de más sol. Si no podemos evitar las horas de más sol por horarios, adaptar la actividad y reducir su intensidad.
- Durante el ejercicio usar prendas térmicas que permitan transpirar, mejor si son holgadas y de colores claros.
- Hidratarnos de manera correcta. Beber agua, aunque no tengamos sensación de sed
- Protegerse del sol, por ejemplo, con protección solar, gafas de sol y gorra
- Establecer una alimentacón acorde al desafío que enfrentaremos, consumiendo alimentos livianos pero con alto contenido de agua y proteina.
- Preparse con alta hidratación, que esté disponible durante previo y durante el partido. Aconsejable también es ir alternando la ingesta de agua con bebidas isotónicas e hidratantes.
- Tener elementos como fruta para ingerir en ocasiones que se perciba debilidad o cansancio.
- Evitar el consumo de bebidas energizantes o con alto contenido de cafeina, pues favorecen la deshidratación
Ahora a preparar tu siguiente torneo y planificar bien si sabes que estarás expuesto al sol y temperaturas extremas.



